- 25 de febrero del 2016
A fin de cuentas, no hay mejor historia que aquella que narra los hechos de la manera mas dramática posible. La familia es un grupo de personas que cuando realmente se entrelazan, son capaces de apoyar de la mejor manera posible. Por desgracia, no todos cuentan con una familia, así como vos, de seguro vivís con tus padres actualmente; no te culpo, si lees esto, pues, yo tenía 19 años y aún vivía con mis padres, solo que ellos no vivieron con un hijo. Creo que no merezco ser llamado hijo, he sido bueno dentro de mis limitantes, pero he sido aún mas malo. De hecho, no digo que merecen el titulo de buenos padres; me parece que es justo brindarles el mérito de que intentaron ser lo que de verdad no podían.
Soy un miserable con una felicidad verdadera, donde las acciones nacen de un buen corazón, y las culpas mueren en una total indiferencia. El mundo está ligado por el poder de la cantidad; pensando a fondo la idea de que la muerte toca en el preciso tiempo, no refuto a la posibilidad de que morir es apenas el comienzo de lo que sospechamos y por tanteo llamamos "vida".
Estoy bien. Vivo el presente. ¿Estoy bien?
Ha pasado mucho tiempo, y... Me aburrí de vivir en la misma ciudad, ver a la misma gente, las mismas edificaciones y decidí que lo mejor era irme.
El año pasado llegué a Francia. Me instalé en un pueblito pintoresco con una apariencia sencillamente increíble, en donde un río atravesaba con elegancia geográfica el pequeño gran pueblo. Lleno de cafés y restaurantes excéntricos; L'isle sur la Sorgue es arte nacido del tiempo, de paisajes donde solamente los ojos comprenden la muda belleza de la naturaleza, donde las palabras dejan de existir, por exceso de emociones exóticas que inundan de misterio la vida misma.
Ha sido uno de los mejores viajes que he tenido, de hecho, volveré a Francia.
Pasé tres meses desempleado, viviendo con un primo y su novia. Él es mi confidente, guarda con precisión las historias y los hechos que realmente me es útil recordar; mas que un primo, mas que un simple familiar, era un peón de clase alta que de cruel forma lo traté. A veces mi piel era tentada e inducida a la espontaneidad del placer fisiológico que inconscientemente el cuerpo demanda; me acosté ciertas veces con su novia, que a su vez era mi amante. No relato esto con el fin de sentirme bien, lo recuerdo porque es justo ser juzgado y afrontar las consecuencias de los actos; él se dió cuenta y pues... Terminé en la calle, como mendigo, como un... ¿Miserable?
He aquí, justo en la soledad, donde la única y fiel compañera es la desgracia. La desgracia tiene su gracia; no hay necesidad de sentirse menos por la escasez, ya no interesa si la vida me quita o me da, vivo por vivir.
Logré conseguir un puesto como barrendero de un pequeño hotel, "les Névons", sino mal recuerdo. La calle es ruda cuando no le pagas. A veces la belleza parecía hostilidad muy bien maquillada, daba miedo pensar en el paisaje... Qué tan hermosa es la tierra que los hombres matan sin piedad por defenderla. Con el tiempo logré salir adelante, y comencé a estudiar artes en la School Des Beaux-Arts cerca de la Grand Rue.
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